Rutas

Día 10. Ruta de 10 días en coche por el Midi Pyrenee.


Ruta en coche desde Mirepoix hasta Andorra.

Pueblos y fortalezas Cátaras. Lagarde, Comon, Montsegur y Roquefixade.



Tuvimos un magnífico desayuno en la mesa corrida del Dominio de Marlas, compartiendo la misma con un grupo variado  de comensales entre ellos una pareja joven española y varios matrimonios franceses.

Comenzamos la mañana desplazándonos de nuevo a Mirepoix ,ya que en la tarde noche del día anterior no pudimos visitar la Catedral de San Maurice, que se encontraba cerrada a la hora de la tarde en la que llegamos. 

Después de una rápida visita mañanera a este magnífico templo nos pusimos en ruta , la ruta que nos llevaría por algunos de los enclaves míticos y mágicos, de la cultura y tradición  cátara.

178 km

Domaine de Marlas

Mirepoix. 11  km

Lagarde. 9  km

Camon. 5 km

Montsegur. 33  km

Roquefixade. 16 km

Andorra. 106  km

LAGARDE

No teníamos prevista la parada en este pequeño pueblo, pero al pasar vimos la silueta de lo que debió ser un gran castillo, ahora en ruinas. No paramos prácticamente, pero pudimos sacar algunas fotos del castillo y del verde entorno que rodea la población.

CAMON

Bonito pueblo medieval, llamado por algunos (en mi opinión de forma excesiva) la pequeña Carcassonne. Pueblo amurallado y fortificado alrededor de su Abadía – Castillo del siglo X y en torno al cual surgió la población  de bonitas calles empedradas.

En el paseo por sus calles nos encontramos con numerosos rosales, ya que el pueblo también es conocido el de las «cien rosas» celebrando en Mayo de cada año La Fiesta de las Rosas, con origen en la costumbre que tenían los cultivadores de vid de la zona, de poner un rosal al final de cada hilera de viñas.

De este modo, al ser las rosas más sensibles a las plagas que la propia viña, enfermaban antes y daban opción a los agricultores a reaccionar con anticipación suficiente.

MONTSEGUR

Esperábamos mucho de Montsegur y ciertamente a nosotros no nos decepcionó ni lo más mínimo. 

El entorno lo conforman unos paisajes bellos y una población decente en lo turístico. El pueblo no cuenta apenas con atractivos que te hagan emitir suspiros de admiración  y el castillo no es más que una ruina, eso si  situada sobre un bello promontorio natural , sin más. 

Pero la historia que rodea a este lugar, los hechos dramáticos y simbólicos que allí ocurrieron y la nube de misterios que rodean a este lugar hacen que se respire un aire especial. Fue el último bastión de los cátaros que fueron asediados durante más de once meses.

Una vez terminado este asedio fueron quemados más de doscientas personas en lo que se denomina el Prado de los Quemados, después de que en una tregua de quince días se les diera la opción de renunciar y abjurar de la fe cátara o ser quemados en la hoguera. La leyenda cuenta que  estos quince días de tregua fueron suficientes para poner a salvo los misteriosos tesoros cátaros.

Una vez se llega al pueblo actual de Montsegur hay subir por una buena carretera hasta el aparcamiento preparado para los turistas y curiosos que pretendemos subir hasta la cima del castillo. Desde este parking hay una empinada subida hasta la cima pero merece la pena, ya digo no tanto por el castillo en si, pero si por los paisajes, por el clima histórico y mágico que se percibe en cada paso. A mitad de camino hay una taquilla en la que se paga por pasar y acceder al recinto del castillo.

En realidad las ruinas del castillo actual se construyeron una vez concluido  el asedio edificándose una nueva ciudadela sobre los restos de la antigua, allá por el año 1243.

Una vez descendimos de la montaña nos dirigimos a dar un paseo por el pueblo de Montsegur. Agradable. A la salida de Montsegur, el  monte y su castillo volvió a dejarnos unas magníficas instantáneas.

ROQUEFIXADE

De nuevo una roca de difícil acceso , un castillo y la historia de los cátaros acompañan a esta población y su famoso castillo del siglo XI, que sirvió de refugió a los cátaros. Fue ordenada su  destrucción por un desalmado rey allá por el siglo XVII.

En esta ocasión no subimos hasta la cima de la roca y nos conformamos con las vistas que se ofrecen desde el pueblo.

Con la visita a Roquefixade poníamos fin a nuestro periplo viajero por  las tierras francesas del Midi Pyrenee. Fantástica esta región, no muy nombrada, no muy conocida, pero en nuestra modesta opinión es otra de las hermosas regiones francesas, a la altura de las más conocidas Bretaña, Loira, Alsacia, etc. 

Pudiera ser que nuestra memoria cercana olvida viajes más antiguos, al tratarse de nuestro último y más reciente viaje las imágenes y recuerdos están más vivas y presentes. En todo caso se trata de un territorio que esta a tiro de piedra de España y por el que merece muy mucho la pena darse un garbeo para gozar con  su historia , paisajes, pueblos y  ciudades.

Cruzamos la frontera pirenaica para llegar hasta el principado de Andorra en el que teníamos previsto pasar un día de relax en su famoso centro termo lúdico de Caldea. 


 

 

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