Ruta en coche desde Berna a Lucerna.
Thun, Spietz, Lauterbrunnen, Isenfluh, Interlaken, Ringgerberg, Brienz y paseo final en Lucerna.
En el plan inicial estaba visitar Berna a primera hora de la mañana, pero creo que conseguimos ver la ciudad de manera bastante completa la tarde noche anterior. Así que con nuestro plan cumplido, desayunamos pronto y nos pusimos rumbo a Lucerna, previa parada en algunos pueblos y ciudades de montaña, rodeados de verde y escarpada naturaleza.
219 km
Bärfischenhaus
Thun (53 km)
Spietz (13 km)
Lauterbrunnen (30 km)
Isenfluh (9 km)
Interlaken (17 km)
Ringgenberg (4 km)
Brienz (12 km)
Lucerna ( 53 km)
B&B Cornelia Elminger (12 km)
THUN
Esta ciudad de 42.000 habitantes era una de las ciudades que no teníamos previsto visitar, pero al pasar por el centro de la misma nos llamó muchísimo la atención su castillo, además de algunas curiosas calles. Como es oportuno hay dejarse llevar ( si hay tiempo ) por el instinto, buscar un aparcamiento para el coche y darse un paseo por una ciudad que como Thun, nos recibió con algunas postales como las siguientes.


Con un castillo como este, pensamos que debía contar un casco histórico en el que algo interesante debería haber. Y haberlo lo había, esta parte de la ciudad se encuentra muy cercana al lago del mismo nombre, en un islote formado por el río Aare que también desemboca en lago.


Evidentemente el Castillo lo domina todo, es el centro de atracción de la ciudad que tiene un interesante casco histórico, con una bella plaza, además de la zona del río en la que varios hermosos puentes de madera cubiertos, permiten cruzar la verdes aguas del río Aare.




SPIEZ
Bordeando por carretera el lago Thun y a solo 13 kilómetros de la ciudad del mismo nombre llegamos a la pequeña , pero intensa población de Spiez situada en un enclave mágico que engrandece a su pequeño castillo e iglesia, que tiene más de 1000 años de antigüedad, al borde del lago y puerto de la población.


Lo cierto es que aparte de algunas interesantes casas de madera, el meollo del pueblo se ve de de forma rápida dejándose caer por la zona del castillo e iglesia. Además de los atractivos de estos dos monumentos, las vistas son espectaculares.






LAUTERBRUNNEN
Siguiendo la carretera que bordea el Lago Thun y justo antes de llegar a la ciudad vacacional de Interlaken hay que desviarse hacia la derecha para llegar hasta esta maravilla que es Lauterbrunnen y su espectacular valle.
Se encuentra en uno de los valles en forma de U más impresionantes de Suiza y el pueblo se ve rodeado de más de 72 cataratas que dan nombre a la población puesto que la traducción es «solo fuentes».


Las casas de madera sobre una calle central, las cataratas, las casitas situadas sobre los verdes valles circundantes hacen que Lauterbrunnen sea un lugar paradisiaco y punto de partida para importantes y caras excursiones como por ejemplo al Jungfrau, Grindelwald, Schiltorn en el que se encuentra el famoso restaurante giratorio de la peli de James Bond, Kleine Scheidegg, etc.
Digo caros porque los teleféricos y los trenes que llevan hasta estos y otros atractivos lugares tienen un precio pelín subido de tono.



Con nuestros pocos días disponibles era imposible llegar hasta estos lugares por lo que nos «conformamos – quedamos» muy satisfechos con lo que nos ofreció Lauterbrunnen, que es en si mismo un lujazo. Como ya he dicho, su calle con interesantes casas de madera, las cascadas de agua y el maravilloso entorno montañero, convierten a Lauterbrunnen en uno de esos lugares a no perderse.




ISENFLUH
Decidimos acercarnos hasta esta pequeña aldea porque está muy cercana , accesible en coche por una estrecha y empinada carretera que desde Lauterbrunnen y en dirección a Interlaken gira hacia la izquierda.
Una vez arriba se disfruta de buenos paisajes, desde donde se pueden observar tres de los grandes montes suizos, Eiger, Jungfrau y Mönch. El día no estaba muy despejado pero aún con esas pudimos gozar con alguna que otra buena perspectiva.



INTERLAKEN
Famosa ciudad vacacional de 5300 habitantes, situada entre los lagos Thun y Brienz, atravesada por el río Aar, es el punto de partida para numerosos trenes, funiculares y telesillas que parten hacia las famosas montañas cercanas, así como de barcos de excursiones a ambos lagos.
Fuera de este interés estratégico, no fue lo que más nos gustó ni mucho menos de todo lo que vimos en este periplo viajero. Aún con eso, siempre es posible encontrar casas y palacetes, algunas de ellas de finales del siglo XIX, además de rincones muy fotografiables.



RINGGERBERG
El destino final de la ruta diaria era Lucerna y desde Interlaken se puede llegar dejando a la izquierda o a la derecha el Lago Brienz. Por lo que había leído previamente, parecía más interesante ir por la carretera que deja el lago a la derecha, más lenta y pequeña, que la autopista pero pasando por maravillosos paisajes y pueblos como este de Ringgerberg, de 2700 habitantes.




Pequeño pueblo de casas de madera, pequeño castillo y un diminuto puerto desde el que parten barcos de excursiones, muy cercano al castillo. Las vistas desde este embarcadero son inmejorables.


El resto del recorrido hasta Lucerna hecho por este trayecto compensó perfectamente los pocos kilómetros que se hacen de más hasta llegar a Brienz. Algunas de las fotos que pudimos tomar hasta llegar a Brienz expresan perfectamente esta aseveración. Unas imágenes vale más que mil palabras.




Una vez abandonamos el Lago Brienz, ascendimos un pequeño puerto de montaña, Brünigg Pass, parando en el descenso por un instante en un mirador desde el que se puede ver una muy buena postal del pueblo de Lungern y el pequeño lago de color esmeralda Lungernsee. Más adelante el también esmeralda verde lago Sarnensee y la población que le da nombre, Sarnen.



LUCERNA
El plato final del día iba a ser uno de los destinos estrella de este viaje por tierras suizas. Si en general todo nos estaba gustando, Lucerna fue una de nuestras ciudades preferidas con su encanto especial.
Ciudad accesible con solo 80.000 habitantes, es muy fácil de recorrer, cuestión que hicimos en dos ocasiones, tanto en esta tarde antes de recogernos en el alojamiento de Cornelia Elminger, como al día siguiente a la vuelta de Steim am Rheim. El recorrido que más menos hicimos por la ciudad fue el que os reflejo en este mapa:
La ciudad situada en el borde del Lago de los Cuatro Cantones es punto de partida ideal para hacer un recorrido en barco de vapor por el mismo o para subir en tren hasta el Monte Pilatus desde donde dicen hay unas panorámicas increíbles. Nosotros en ese ejercicio de elección en función del tiempo disponible decidimos visitar el nordeste suizo con ciudades como Zurich o Steim am Rheim.
Si algún despistado de la red, se deja caer por esta página y lee estas líneas , ha de tener en cuenta que en el caso de tener tiempo suficiente, resulta evidente que un día más durmiendo en la zona permite hacer alguna de estas excursiones que nosotros nos perdimos.
Comenzamos la visita por el punto más representativo y emblemático de la ciudad de Lucerna, su puente medieval Kapellbrücke, del siglo XIV.
Es el puente de madera más viejo de Europa y uno de los más largos con 205 metros. Cruza el río Reuss en el que desembocan las aguas del Lago de los Cuatro Cantones. En el centro del puente, la torre del Agua , otro de los símbolos de Lucerna.
En primer lugar cruzamos el puente más moderno llamado Seebrücke desde donde tenemos unas buenas perspectivas tanto del Kapellbrücke y del Lago de los cuatro Cantones incluida la parte de la ciudad en la que se encuentra la iglesia de Hofkirche reconstruida en el año 1645.



La visión del puente antes, como después de cruzar es espectacular, con bellos edificios e iglesias en las orillas del río Reuss. En el interior del mismo hay 111 espacios en los que se ubican una serie de pinturas que cuentan la historia de Lucerna.




Y no es menos hermosa la visión que se tiene de la ciudad desde el centro del puente.

Seguimos por la orilla del río pasando por bellos edificios y por la Iglesia barroca de los Jesuitas, del año 1666.



Desde allí se llega a una pequeña presa que conduce hasta a otro pequeño puente de madera, el Puente Spreuer, original del año 1408 y que formaba parte de la fortificación de la ciudad. En este tramo captamos algunas de las imágenes más impactantes de Lucerna con el agua fluyendo de forma enérgica y las montañas al fondo de la postal.




Cruzando este puente se llega a la parte antigua de la ciudad en las que varias plazas con edificios y casas históricas, muchas de ellas del siglo XV con frescos pintados en sus fachadas ,conforman un pintoresco casco histórico.






De la Plaza Weinmarkt fuimos callejeando hasta otra de las más atractivas y bellas plazas de la ciudad, la Plaza de Hirschenplatz.


El siguiente punto del recorrido fue la Plaza Kornmarkt en la que se ubica el Ayuntamiento y la casa gremial de los panaderos en la que hay excelentes frescos pintados en su fachada.


Disfrutando en todo instante, nos pasamos por la Plaza de la Capilla en la que destaca una bonita fuente, la llamada del Carnaval.


Desde aquí es fácil llegar hasta la Iglesia Hofkirche y al Monumento del León, Löwendenkmal en alemán. Este monumento data del año 1821 para conmemorar la muerte de 700 soldados de la Guardia Suiza durante la Revolución francesa.
