Visitar Bolonia en 1 Día.
¿Qué ver en Bolonia?.
Absolutamente recomendable. Patrimonio Mundial de la UNESCO, menos reconocida que algunas otras poblaciones italianas de mayor prestigio y fama pero a las que bajo mi humilde punto de vista no tiene nada que envidiar.
Paseo en la mañana caminando
4,5 km
Parking Garage Bolonia
Catedrale di San Pietro – Vía Independenza
Piazza Maggiore
Fuente de Neptuno
Mercato di Mezzo
Biblioteca dell Archigimnasio
San Domenico
Santo Stéfano
Due Torri
Vía Zamboni . Piazza Guiseppe Verdi – Universidad Bolonia
Via Pella- Finestra sui Canali
Parking
Tarde en coche por Bolonia
Parking Garage Bolonia
San Michelle
Santuario Nuestra Señora de San Luca
Parking Piazza VIII Agosto
Noche caminando 0,7 km
Parking Piazza VIII Agosto
Trattoria Belfiore
Parking Piazza VIII Agosto
Adjunto en esta entrada los enlaces de los lugares en los que comimos y pernoctamos.
En materia restaurantes repetimos en algunos de los referenciados pudiendo ver el detalle de los mismos así como algunas fotos en las páginas dedicadas a cada uno de los días de este viajecillo por la Emilia Romagna.
En el caso de los restaurantes Bologneses, cumplieron con las expectativas porque todos y cada uno de ellos fueron recomendados. Dos de ellos a precios muy razonables y el tercero algo más caro pero con una excelente calidad.
BOLONIA
375.000 habitantes
A pesar de pernoctar 5 noches en la ciudad de Bolonia y con cuatro días de disponibilidad para el turisteo, el tiempo que teníamos destinado a su visita era un solo día porque en el resto de días, preveíamos visitar Rávena y otras poblaciones en uno de los días, Ferrara en otro de ellos y un desplazamiento hasta Verona (Región del Veneto) en el último de los días que pasaríamos por esta zona.
Las previsiones metereológicas para los días siguientes en cada uno de los destinos determinaron que este primer día en la zona lo dedicásemos a recorrer la muy bonita ciudad de Bolonia. El plan se puede realizar en todo un día, dedicando la mañana a patear la ciudad con una caminata de unos cuatro kilómetros y medio más menos. Después y por la tarde hay que coger coche y ver los dos santuarios situados en las colinas que vigilan la ciudad, San Michelle y San Luca.
De vuelta por la noche es necesario probar alguna de las delicias gastronómicas que ofrece esta ciudad, muy reconocida este sentido.
Bolonia es conocida en Italia con tres apodos, como la Docta (por su Universidad fundada en 1088 es una de las más antiguas del mundo), la Gorda (por sus destacados productos culinarios y su muy prestigiosa gastronomía) y la Roja, debido al color rojizo de sus tejados propios del renacimiento aunque también a la ideología comunista que predominó en la ciudad especialmente en la época de la segunda guerra mundial.
Lo primero que llama la atención cuando se llega a la ciudad, son los amplios y numerosos soportales que hay por todo el centro histórico, de los que se estima llegan a 37 kilómetros lineales, convirtiendo de este modo a Bolonia en la ciudad del mundo con mayor número y metros de pórticos o soportales.
Se afirma que construyeron en la baja edad media y sirvieron para soportar las ampliaciones de los apartamentos superiores que albergaron, durante siglos, a los numerosos estudiantes, sin recursos que acudían a la villa para estudiar en su prestigiosa universidad.
Hay muchos y de todo tipo, pero en algunos lugares turísticos destacan el más antiguo, en la calle Maggiore, en la casa Isolani, que es uno de los ocho pórticos de madera conservado hasta nuestros días. En la misma calle se sitúa el pórtico más largo de la ciudad, el pórtico de la basílica de Santa María dei Servi y finalmente, el más alto es la logia del palacio Arzobispal de Via Altabella, que alcanza casi los diez metros de altura.
También son importantes en la ciudad las altas Torres de las que quedan algunas muy significativas , pero de las que se dice hubo más de 200 en la edad media.
PARKING GARAGE BOLONIA
Nos costó circular por las calles del centro en la llegada y localizar un Parking donde dejar el coche. Al final terminamos en este garaje en el que dejamos el coche para recogerlo por la tarde y pagar una suculenta cuenta de 18 euracos.
Los días posteriores cuando fuimos a cenar lo dejamos en un Parking público subterráneo en el que el coste era algo inferior. Desde el Garaje fuimos caminando hasta nuestro primer destino, la Catedral de San Pietro que se encuentra en la Vía Independenza. En el camino ya pudimos empezar a disfrutar de esta muy hermosa ciudad.





VIA INDEPENDENZA – CATEDRAL SAN PIETRO
Enseguida llegamos a una de las calles principales de Bolonia, la Vía Independenza, a la altura de la Catedral Metropolitana de San Pietro de estilo barroco. Es la Catedral, pero en realidad la iglesia más importante de la ciudad es la Basílica de San Petronio, ubicada esta en la Piazza Maggiore a su vez centro neurálgico de la ciudad.




PIAZZA MAGGIORE
En esta Piazza y en la adyacente Piazza Nettuno, se ubican algunos de los más históricos, notables e importantes monumentos de la ciudad como son los Palazzos de Podesta , Re Enzo, Dei Notai, D´Accursio o Comunale, Dei Bianche, además de la Basílica de San Petronio, la Fuente de Neptuno o la Sala de la Borsa.
Esta última se puede y se debe visitar, aunque nosotros no tuvimos suerte porque no estaba abierta al público en domingo. Se trata de un espacio recuperado en el año 2001 y convertido en una biblioteca multimedia, en la que su patio central es una verdadera plaza con un suelo transparente y de cristal que deja ver las antiguas ruinas romanas sobre las que se asienta. Hasta principios del siglo XX aquí se desarrollaba entre su galerías, gran parte de la vida comercial de la ciudad.


El día que realizamos la visita era 1 de Mayo, Día Internacional del Trabajo. Además era domingo y la zona estaba muy animada.
La Basílica de San Petronio se inició en el año 1390 con la intención de ser la más grande del mundo, para ser incluso más grande que la Basílica de San Pedro en Roma. Pero esta ambición fue cortada de raíz por la curia papal, para quedarse en última instancia como la quinta más grande del mundo. Visitamos su interior, no estando permitido hacer fotos en su interior.





La Piazza adyacente, Piazza del Nettuno llamada así por la imponente fuente con estatua de Neptuno.





Como curiosidad, se dice que observando al Neptuno desde una determinada perspectiva, lo que en realidad son los dedos de una de las manos de la estatua, se pueden confundir con otro apéndice corporal masculino.

El resto de la Piazza está repleto de los edificios históricos ya comentados, prácticamente todos ellos Palazzos.








MERCATO DI MEZZO – QUADRILATERO
Dejamos la Piazza Maggiore para adentrarnos en el Quadrilatero – Mercato di Mezzo que hoy en día es la zona centro histórico delimitada por la Piazza Maggiore, vía Rizzoli, plaza della Mercanzia, vía Castiglione, vía Farini, Piazza Galvani y vía dell’Archiginnasio.
Fue y se mantiene como una zona de gran actividad comercial y donde se asentaron los principales gremios artesanales de la ciudad. Dejando los altas bóvedas cercanas a la Piazza Maggiore, en esta zona hay calles y callejones más estrechos en los que se encuentran numerosos comercios.





ARCHIGINNASIO
Es uno de los principales palacios de la ciudad y en tiempos pretéritos fue la sede de la Universidad de Bolonia. Actualmente es la sede de la Biblioteca Comunal de Bolonia.
Como testimonio de la larga historia universitaria del palacio ha quedado un enorme complejo heráldico en los muros, compuesto por siete mil escudos de armas de los estudiantes e inscripciones en honor de los mismos.
El Teatro Anatómico es uno de los principales atractivos del Palacio, siendo una sala en forma de anfiteatro donde aún puede verse la mesa de mármol donde los estudiantes de medicina diseccionaban los cuerpos para el estudio de su anatomía.
Por supuesto también hay que visitar la Biblioteca Comunal del Archiginnasio, la más grande de la Emilia-Romaña, que conserva importantes textos de las disciplinas históricas, filosóficas, políticas, literarias, artísticas, biográficas y bibliográficas y una extensa sección dedicada a la cultura boloñesa. Entre otros, la biblioteca conserva alrededor de 35.000 manuscritos e incunables.











BASÍLICA SANTO DOMÉNICO
Seguimos camino para llegar hasta la Basílica de Santo Domenico, que con su Convento contiguo es en uno de los conjuntos monumentales más importantes de la ciudad.
Llegamos hasta el exterior de la Basílica pasando por bellas calles y por la Piazza Cavour en cuyas inmediaciones encontramos bellos pórticos profusamente decorados.




San Domenico es una iglesia interesante, de estilo interior barroco y cuenta con interesantes tesoros como el Arca en el reposan los restos de Santo Domingo de Guzmán, algunas buenas obras pictóricas, un magnífico órgano, un pequeño museo que alberga una amplia colección de relicarios, cálices y custodias, tres claustros, el convento y la biblioteca.





BASÍLICA Y PIAZZA SANTO STÉFANO
Nos desplazamos por calles curiosas, repletas de los omnipresentes soportales, hasta uno de los más hermosos rincones de la ciudad de Bolonia, la Piazza Santo Stefano en la que se encuentra la basílica de Santo Stefano, un conjunto de iglesias de las que se conservan cuatro donde hubo siete. Conocidas como las Sette Chiese.

El nombre de este callejón llamará más la atención a mis amigos argentinos, porque aunque en italiano orto significa huerto, en argentina el orto es un término quizás más «recto».


Una vez en la plaza, es indiferente el lugar de la misma al que dirijamos la mirada, es de una gran belleza en cualquiera de sus rincones, con el protagonismo principal el conjunto monumental de las Sette Chiese situado en el extremo más ancho de la plaza.






Las sette chiese están unidas por un patio y un claustro medieval y las cuatro iglesias que se pueden visitar en la actualidad son, la iglesia del Crucifijo, la del Santo Sepulcro , la de la Trinidad y la de San Vitale e San Agricola, que es la más antigua de la ciudad.
El conjunto a pesar de las diversas restauraciones sufridas, nos ofrece una homogeneidad de estilo que le convierten en el monumento románico más destacado de Bolonia. En la iglesia de la Trinidad podemos encontrar el grupo escultórico en madera de la Adoración de los Reyes Magos (1370 d.C) que es considerado uno de los pesebres más antiguos conocidos.











Al terminar de visitar las sette chiese, decidimos tomar un aperitivo en una de las terrazas de la Piazza. Seguramente no sea el lugar más apropiado si no se desea sufrir un rejonazo a la hora de pagar la cuenta, pero el entorno nos pareció el más adecuado para tomar un tentempié.
Lo hicimos en el llamado, como no podía ser de otro modo, Cafe delle Sete Chiese, donde recibimos una estupenda cornada por tomar una cerveza y un Aperol Spritz . La herida no mortal, 16 euros. La única cura para semejante despropósito fue el impagable entorno y el que María José pudiera tomar esa bebida de color naranja tan llamativa y de moda como es el Aperol Spritz, que es un combinado de Champagne, licor de aperol y soda o agua con gas.
En uno de nuestros anteriores viajes, por Suiza y concretamente en Berna vimos a mucha gente tomar este aperitivo, quedándonos con las ganas de probarlo. La cuestión que conseguimos resolver en esta bella Piazza de Santo Stéfano de Bolonia, emblemático lugar donde nos quitamos la ansiedad, al tiempo que vaciamos la billetera.



Muy cerca de la Piazza Santo Stéfano se ubican algunos de los soportales o pórticos más interesantes como los de la Strada Maggiore con la Casa Isolani que tiene los pórticos de madera más antiguos de la ciudad o los soportales más largos de la basílica de Santa María dei Servi situada en la misma Strada Maggiore.
En nuestro plan de viaje nos despistamos y olvidamos estas dos atracciones que habrían significado caminar como 1 kilómetro de más en nuestro recorrido previsto desde la Piazza Santo Stefano y hasta las Due Torri, nuestro siguiente destino. Creo que estando tan cerca habría merecido pasar por estos dos lugares de los que dejo el recorrido y algunas fotos obtenidas en la red.




Otros soportales o pórticos destacados por la altura de los mismos son los cercanos a la Piazza Cavour o los de la Vía Altabella.
DUE TORRI
TORRE ASINELLI Y TORRE GARISENDA
Estas dos torres son las más conocidas de todas las que aún están en pie en Bolonia, en relación a las 200 que se dice hubo en la edad media. Además son el símbolo de la ciudad y están ubicadas en el centro de la misma, hallándose también entre las torres más inclinadas del mundo.
Ambas llevan el nombre de las familias que las financiaron. La torre Asinelli construida entre los años 1109 y 1119, tiene 98 metros de altura con una inclinación de 2,30 metros y 498 escalones que decidimos subir para obtener las mejores vistas de la ciudad. La torre Garisenda tienen una altura de 48 metros y una inclinación de 3,20 metros, aunque durante el siglo XIV fue rebajada por temor a que se desplomase.
Están ubicadas en la Piazza di Porta Ravegnana, conjuntamente con la iglesia de San Bartolomé así como la estatua de San Petronio, patrón de la ciudad.
Durante siglos la plaza ha sufrido varias transformaciones y los cambios realizados entre los siglos XIX y XX han hecho que sea principalmente un centro desde donde se inician varias calles, como la siguiente calle que íbamos a recorrer, la Via Zamboni que conduce a la zona universitaria.
La Piazza es muy hermosa, flanqueada por las dos torres, por las cúpulas de la iglesia, por los bellos edificios, casas, palazzos históricos. Es una suerte de espectáculo del que puede disfrutar todo aquel que tenga de la oportunidad de deambular por este bello rincón de la ciudad de Bolonia.












Bueno es el entorno de las torres, pero incluso puede ser mejor todavía si se suben los 498 escalones de la torre Asinelli, hasta la plataforma final desde donde se disfruta de unas espectaculares vistas de la ciudad.









VÍA ZAMBONI A UNIVERSIDAD DE BOLONIA
Prácticamente habíamos concluido con la visita prevista al casco antiguo de la ciudad, pero aún nos quedaba recorrer la Vía Zamboni que partiendo de la Piazza di Porta Ravagnena, conduce a la zona de la Universidad.
Cerca de 80.000 estudiantes dan a la ciudad el característico ambiente propio de las ciudades estudiantiles. Pasamos por la bonita Piazza de Achile Ardigo y recorriendo la Vía Zamboni terminamos en la Piazza Guiseppe Verdi en la que empiezan a encontrarse las principales facultades y edificios universitarios, además de la hermosa Basílica San Giacomo Maggiore.





VÍA PELLA. FINESTRELLA. PICOLA VENECIA
Tomamos el camino de vuelta al Parking de la Piazza VIII de Agosto para coger el coche con la intención de hacer un recorrido por las colinas que rodean la ciudad y los dos santuarios San Luca y San Michelle. Pero previamente pasamos por un punto de la ciudad bastante curioso como es la Finestrella que se ubica en la Vía Pella.
Durante un tiempo Bolonia fue conocida como la piccola Venezia por la cantidad de canales que recorrían la ciudad, aproximadamente unos 80 kilómetros. Servían como fuerza motriz de la industria y como medio de transporte de mercancías, pero en el siglo XIX estos canales fueron soterrados. Hoy sólo quedan al descubierto un par de tramos, uno es visible a través de una abertura en el muro popularmente como la finestrella en Via Piella 18, y otro en la puerta Galliera situada en Piazza 20 Settembre.

Además de realizar el recorrido urbano que nosotros organizamos después de aceptar los consejos viajeros de otros bloggers viajeros, es muy conveniente darse un rulo por las colinas cercanas, con el fin de visitar los Santuarios de San Michelle y de San Luca, que con independencia del atractivo arquitectónico que puedan tener cada uno de ellos, lo que es indiscutible es que ofrecen unas magníficas vistas de la ciudad.
SAN MICHELE IN BOSCO
En primer lugar subimos hasta el Mirador del Santuario de San Michele in Bosco desde donde pudimos gozar con las espectaculares vistas de Bolonia y de sus edificios históricos.




SANTUARIO DE NUESTRA SEÑORA DE SAN LUCA
Intentamos subir por la Vía de San Luca, partiendo desde el Arco del Meloncello. Este Arco fue finalizado en 1732 siendo el principio del Pórtico de San Luca. Este soportal es el más largo, fuera del casco histórico con 3,7 km, 666 arcos y 15 capillas en el camino ascendente que lleva hasta el Santuario. Discurre paralelo a la Vía San Luca, por medio de la cual se puede subir hasta el santuario.
No pudimos utilizar Vía San Luca en el sentido de subida porque había una carrera ciclista para aficionados y tuvimos que utilizar un recorrido alternativo, más largo pero que mereció mucho la pena hacer debido a los bonitos lugares por los que transita. La bajada si estaba permitida.
San Luca tiene una larga tradición histórica como lugar de peregrinaje y sus primeras edificaciones se remontan al año 1192, habiendo tenido posteriores importantes ampliaciones y transformaciones a lo largo de su historia.
Llama mucho la atención el camino de peregrinaje de casi cuatro kilómetros que en origen era solo un camino de empedrado, pero que a finales de siglo XVII se cerro con 666 arcos porticados y un total de 15 capillas a lo largo del recorrido, que discurre entre el Arco Melloncello y el Santuario.









Las vistas sobre y desde el Santuario son siempre muy sugerentes y es totalmente recomendable la subida hasta sus 291 metros de altura, en coche o caminando entre los 666 arcos del pórtico.







Con la visita al Santuario culminamos con un día espectacular en una ciudad espectacular. Había que reponer fuerzas las fuerzas y energías gastadas a lo largo del día, motivo por el que nos volvimos hasta el centro de la ciudad, concretamente hasta el parking de la Piazza VIII de Agosto, para desde allí desplazarnos caminando hasta el restaurante que nos habían recomendado unos amigos que meses antes pasaron también unos días en Bolonia.
No abren hasta las 19:30 y tuvimos que darnos un paseo por la ciudad bastante relajado, hasta que a la hora en punto nos dejamos caer por Belfiore.
Restaurante tradicional y familiar ,de precio intermedio pero de mucha calidad.
Nos habían recomendado que probáramos sus Tortelloni de Ricota con salvia y mantequilla, así que es fue uno de los platos solicitados , que resultaron francamente espectaculares.
Pedimos también un plato de Scalopines ai Funghi, más unas verduras asadas para compartir. Para beber vino frizzante de la casa y agua con gas. De postre un delicioso mascarpone de chocolate. 36 euros de cuenta. Muy bien
LUGARES RECOMENDADOS PARA COMER EN BOLONIA
OSTERIA DELL´ORSA
TRATTORIA BELFIORE
CANTINA BENTIVOGLIO




