Ruta en coche por el Sur de Inglaterra. Castillos y Ciudades Históricas.
Desde desde Salisbury a Rye.
Winchester, Chichester, Arundel, Brighton, Bodiam Castle y Rye.
Para este tercer día viajero madrugamos bastante con la intención de visitar la ciudad de Salisbury en las primeras horas de la mañana, así como para desayunar en alguna de sus cafeterías porque el Qudos no ofrece servicio de desayuno.
235 km
Salisbury
Winchester (39,6 km)
Chichester (68,7 km)
Arundel (17,3 km)
Brighton (32,6 km)
Bodiam Castle (61 km)
Rye. Old Well House (15,8 km)
SALISBURY
Ciudad de 45.000 habitantes, que amaneció muy tranquila en este último domingo del mes de agosto. Nos pareció una ciudad con bastante encanto que no te deja indiferente, porque ofrece numerosos rincones, casas, edificios e iglesias con historia, sabor y tradición. Ahhhhh y numerosos Pubs, porque se dice que es la ciudad de Inglaterra que mayor número de Pubs tiene en relación a su número de habitantes. No se si será cierto, pero en algún lugar leí algo en este sentido.
Como intento hacer siempre en las notas sobre las ciudades un poco más grandes , dejo un google maps con el recorrido que hicimos por algunos de los puntos de mayor interés en esta ciudad, en la que se respira tradición e historia de más de 750 años. Esta ciudad comenzó a construirse alrededor de su famosa y magnífica catedral.
Salimos del Hotel Qudos y nos acercamos hasta la ribera Río Avon, para desde allí dirigirnos hacia la principal plaza de la ciudad Market Place. Este rincón al lado del río Avon se caracteriza por el canal y sus casas de ladrillo rojizo.




La plaza principal de Salisbury, Market Place cuenta con típicas casas, diferentes todas y cada una de ellas, incluido su City Hall.




Continuamos por calles encantadoras, ubicadas en la parte trasera del Ayuntamiento, como son las calles de tan significativos nombres, Fish Row y Butcher Row.


Al final de la calle Butcher Row encontramos Poultry Cross, Cruz que marcaba el lugar de celebración de los mercados de la época. Se levantó en el siglo XIV para modificarse posteriormente en el XVIII. De las cuatro cruces señalizadoras de mercados que hubo en Salisbury solo queda esta.



Nos acercamos hasta la pequeña pero muy interesante iglesia de St Thomas and St Edmund construida hacia el año 1220 como lugar de culto para el gremio de albañiles, que trabajaba en la construcción de la imponente catedral de la ciudad. En el interior de la iglesia destaca un excelente mural sobre el Juicio Final, pintado en el año 1475. Permaneció oculto desde 1593 volviéndose a descubrir en 1881, momento en el que se restauró para permanecer con su aspecto actual.





Más adelante la bonita calle Bridge Street, en la que dos edificios destacan sobre los demás. El Hotel Kings Head Inn y la Clock Tower. El primero es actualmente un Hotel, ubicado sobre una antigua posada del mismo nombre que ya existía allá por el año 1520. La segunda es una torre que en la época fue prisión, pero que desde 1892 se construyó por un famoso médico, John Roberts, en memoria de su fallecida esposa.



Bajamos por High Street en dirección a la Catedral. Antes de llega a la misma hay una puerta de entrada que da acceso a la zona, eso si pasando antes por una amplia explanada en la que hay varios edificios históricos como la Mompesson House.







Y por fin llegamos al emblema de la ciudad y monumento más representativo, su Catedral, construida entre el año 1220 y el 1266. Tiene una impresionante torre de 130 metros de altura. Destacan además de sus grandes dimensione , los claustros , la sillería del coro del año 1236 y porque conserva uno de los ejemplares de la Carta Magna firmada por el Rey Juan en el año 1215, Carta Magna que dicen inspiró algunas de las Constituciones europeas de siglos posteriores.





Esta catedral ha sido protagonista de varias novelas como por ejemplo Los Pilares de la Tierra de Ken Follet.
Habíamos culminado con esta rápida visita a la ciudad medieval de Salisbury, visita que nos dejó muy satisfechos. El día comenzaba fenomenal, eso si sin desayunar todavía. Con mucho apetito nos fuimos a la zona de la plaza y en uno de sus cafés, en este caso afrancesado, Patisserie Valerie, nos tomamos unos pedazos de tarta con café.
WINCHESTER
Posiblemente una de las ciudades inglesas más bellas, leyendo en la red que algunos la consideran un ejemplo de la quintaesencia de la ciudad inglesa antigua, bella y con historia.
Todo esto debido a la combinación de todos los ingredientes considerados como imprescindibles, véase, estructura de estrechas calles repletas de comercios, pubs y restaurantes con encanto, paisajes idílicos que la rodean, el típico río surcando la ciudad o a contar con una magnífica catedral.
Si le agregamos la extensa e importante historia de la ciudad, los reyes, santos, artistas, pintores y santos que han pasado parte de sus vidas en la misma , podemos considerar a Winchester como uno de los ejemplos de ciudad histórica medieval del Reino Unido.
A nosotros nos gustó de manera muy especial, un espectáculo en todos los sentidos. Este tipo de ciudades históricas, pequeñas (32500 habitantes) son nuestra debilidad y Winchester se iba a sumar al grupo de nuestras preferidas.
La importancia histórica de esta ciudad viene desde el siglo VI en el que Winchester fue la sede del Reino de Wessex, un reino que abarcaba todo el suroeste de la actual Inglaterra. Posteriormente Wessex conquistó a los otros seis reinos que formaron inicialmente Inglaterra en el año 827, pasando Winchester a ser la capital de Inglaterra, y lo sería hasta que Londres tomase el relevo un par de siglos después. Este sabor histórico se palpa, se respira en sus calles , rincones y edificios.
El recorrido que hicimos por el casco histórico de Winchester se ve reflejado más o menos , en el siguiente google. maps.

Conseguimos aparcar en una zona muy cercana a High Street y a la estatua del Rey Alfred, lugar desde donde comenzamos nuestra visita a la ciudad.
Muy cerca también los llamados Abbey Gardens por la antigua Abadía de Santa María. En estos bellos jardines se ubica la Abbey House del año 1700 y residencia oficial del alcalde de la ciudad. También se divisan otros muy interesantes edificios, entre ellos la sede del Ayuntamiento, The Guildhall, de estilo neorenacentista y construido en el año 1871





Enseguida pasamos por la oficina de turismo situada en The Guildhall y desde allí continuamos nuestro recorrido por Winchester.

De allí a la calle principal, la High Street que estaba muy animada, llena de gente caminando, todo tipo de comercios, así como casas históricas típicas entramadas en madera. Estos elementos, varios relojes ubicados en fachadas y la cartelería de forja hacen de esta calle un lugar muy especial.







Finalizamos en la parte alta de la calle High Street que termina en la puerta Westgate.



Tomando la calle a la derecha sin llegar a cruzar la antigua puerta de Westgate se llega hasta el único edificio que queda en pie del antiguo castillo de la ciudad. Del siglo XIII, The Great Hall, es un salón que fue centro de la corte y el gobierno de Inglaterra cuando la ciudad era capital del país.
Como curiosidad, en este salón se encuentra además la Tabla Redonda del Rey Arturo, que más allá de la leyenda, de la existencia o no de este personaje, lleva colgada en los muros de esta sala desde hace más de 700 años. Evidentemente no es la Mesa Redonda del Rey Arturo, procediendo de la costumbre aristocrática durante los siglos XIII al XV de celebrar fiestas en torno a mesas redonda, rememorando la hipotética corte del rey Arturo.
Fruto de está tradición es la Mesa de Winchester, datada en el siglo XIII en la época del rey Eduardo I. Posteriormente fue pintada en el año 1522 por orden de Enrique VIII.




El siguiente punto de interés en nuestro recorrido era la Catedral de Winchester. Bajamos por calles interiores pasando por el Museo de Winchester antes de llegar a la magnífica Catedral de estilo gótico.
Es la Catedral más larga de Europa y esta rodeada de bellos jardines repletos de lápidas. El día que nosotros pasamos había bastantes obras, vallas y obstáculos que nos impidieron disfrutar de todas las perspectivas que ofrece esta obra de arte.



Salimos de las inmediaciones de la Catedral para dirigirnos hasta una maravillosa zona de calles y rincones preciosos. Uno de los lugares más fotografiados de Winchester es el Cheyney Court, fachada entramada en madera, que fue la sede del poder de los obispos de Winchester.


Muy cerca la puerta de Kinsgate, curiosa porque sobre el arco de esta puerta hay una antigua iglesia medieval , St Swithuns

Una vez cruzada la puerta es sencillo encontrarse con hermosas calles. En una de estas calles, en College Street encontramos la casa en la que falleció la famosa escritora británica Jane Austen, que además está enterrada en el transepto de la Catedral.



Al lado de esta casa está el Winchester College, el más antiguo de Inglaterra, fundado en el año 1382. No pudimos visitarlo porque el horario de visita era solo por la tarde. Algunas de las películas de Harry Potter se rodaron en el college.



Nos volvimos hasta la zona en la que habíamos dejado aparcado el coche bordeando los jardines cercanos a la Catedral. En este trayecto seguimos encontrando deliciosas casas y calles.


Terminamos el recorrido por Winchester muy satisfechos de lo que la ciudad nos ofreció. Es una preciosa ciudad que no habría que dejar de pasear si se llega por estas latitudes.
En las afueras de la ciudad hay otro interesante monumento que nosotros no visitamos porque no nos enteramos y hay que caminar cerca de 2 kilómetros desde donde nosotros estábamos. Por lo que he leído al respecto, puede merecer la pena acercarse en coche hasta el mismo, e incluso andando si se dispone de tiempo suficiente.
The Hospital St Cross es considerado el edificio destinado a caridad más antiguo de Inglaterra además del hospicio o asilo más grande del país, así como uno de los monumentos menos conocidos de Winchester.
CHICHESTER
Pequeña ciudad de 23.000 habitantes y típico estilo inglés. También nos gustó de modo especial, tanto por el ambiente como por sus armoniosas calles repletas de características viviendas.
En todo caso lo más interesante de la ciudad se recorre de forma bastante rápida, porque lo está en tres o cuatro calles ubicadas en el entorno de su más importante monumento, la Catedral.
Aparcamos en un parking cercano a la calle más comercial de la ciudad, South Street, que culmina en Chichester Cross.
Este último es uno de los monumentos que marcaban la zona de mercado, en este caso donde los pobres pudieran vender sus productos con un cierto cobijo. Monumentos parecidos ya habíamos encontrado en otras ciudades visitadas, como en Salisbury, Chipping Campdem o Winchester.





A la derecha de Chichester Cross, East Street, calle comercial que acogía un muy animado mercado con todo tipo de comercios, muchos de de ellos con productos artesanales de alimentación.


Y a la derecha de West Street, preciosa calle que lleva hasta la Catedral.



Muy cerca el monumento más importante de Chichester, su Catedral, que originalmente fue construida en el año 1076, aunque fue restaurada en el siglo XIII.
En el siglo XV se le añadió el claustro y el campanario separado, el único de este estilo que sigue en pie en Inglaterra. La aguja de la torre fue restaurada en el siglo XIX. En su interior hay un vitral de Marc Chagall y pinturas de Sutherland.




Un último y postrero recorrido por las calles menos principales y posteriores de la catedral, volvieron a ofrecernos hermosas casas de ladrillo rojo y verdes jardines.




ARUNDEL CASTLE
En la pequeña población de Arundel (3475 habitantes) se encuentra este castillo, uno de los más espectaculares e imponentes de todo el sur de Inglaterra. El castillo de Arundel en Sussex Occidental, es un castillo medieval de estilo gótico inglés restaurado, data del reinado de Eduardo el Confesor (1042-1066) y fue terminado por Roger de Montgomery, que se convirtió en el primer conde de Arundel. Fue dañado en la Guerra Civil Inglesa, y posteriormente restaurado en los siglos XVII y XIX.
Por supuesto que se trata del elemento arquitectónico más importante de esta pequeña población, que de igual modo deja algunas calles encantadoras.





Para hacer la visita al interior del recinto del castillo hay varias opciones siendo el precio de la visita completa, más de 20 libras incluyendo el recorrido por al interior del castillo. A nosotros no nos llamaba demasiado la atención realizar un recorrido por el interior, pero si ver su estructura exterior, jardines , etc.
Por este motivo nos decidimos por una entrada de 9,90 libras que nos permitió observar los impresionantes exteriores del castillo, sus jardines, la capilla gótica de Fitzalan, en la que se encuentra la sepultura de los Duques de Norfolk.







En el recorrido por los jardines podemos visitar la Capilla Fitzalan con la antesala de un bonito jardín desde el que hay unas buenas vistas del castillo.


En la parte más alta del recinto hay unos muy curiosos jardines repletos de todo tipo de plantas, flores, setos, paseos, fuentes, pérgolas y esculturas de madera. Realmente espectacular, ofrece vistas de la población de Arundel, con el fondo principal de la Iglesia de St Nicholas.








Encantados abandonamos el castillo después de un largo rato de disfrute. Una vez retiramos el coche del parking y en plena ruta, desde la distancia, volvimos a tener unas muy buenas panorámicas del pueblo de Arundel , sus Iglesias y del Castillo.



En el trayecto hasta Brighton vimos multitud de aviones de época surcando los cielos. En el momento que estábamos paseando por los jardines del castillo de Arundel observamos las primeras unidades que se fueron repitiendo de forma sistemática durante el resto del recorrido en coche hasta Brighton.
Pensamos que podía tratarse de algún tipo de exhibición aérea y así era, por lo que vimos luego en algún cartel de carretera se trataba de un fin de semana festivo de la Royal Air Force.
Ese ruido de antiguos motores en tierras inglesas no podía cuando menos trasladarnos mentalmente a los dramáticos momentos de la segunda guerra mundial y sus terribles bombardeos. Por suerte este que escribe no ha vivido semejantes momentos, pero el cine como a la gran parte de nosotros nos hizo llegar con cierto realismo el sonido de los aviones de la segunda guerra mundial. Y allí estaban, aviones navegando por encima de nuestras cabezas, emitiendo el característico y conocido sonido.



BRIGHTON
El siguiente punto marcado para ser visitado era la ciudad de BRIGHTON. Tuvimos problemas en el acceso a la ciudad por numerosos atascos con los que nos topamos, perdiendo en los mismos más de una hora y quince minutos, que nos llevó a tomar la decisión de quedarnos solamente con las imágenes que desde el mismo coche pudiésemos obtener de esta ciudad costera y de veraneo preferida por los ingleses.
Paseo marítimo, malecón, un rico patrimonio arquitectónico de estilo Victoriano y el extravagante Royal Pavillion , son las principales señas de identidad de Brighton.
Uno de los principales atractivos de esta ciudad es el Royal Pavillion, impresionante palacio mezcla de muchos estilos, fundamentalmente de apariencia exótica y oriental, exterior hindú e interior chino. Fue construido en diferentes etapas, entre los años 1787 y 1823.


Este era el objetivo principal de nuestra visita a Brighton, pero llevábamos un importante retraso acumulado debido a los atascos. Además el GPS nos jugo alguna mala pasada, porque al fijar como destino el Royal Pavillion nos intentaba llevar por calles que estaban el obras. Así durante varias veces que nos llegaron a desesperar un poco.
Por estos pequeños inconvenientes no consideramos oportuno bajarnos del coche en la ciudad. Lo que vimos era bonito, pero entiendo que no lo suficiente como para sacarnos las ganas suficientes como para patear la ciudad. En todo caso si que pudimos sacar alguna que otra foto reflejo del estilo de la ciudad.






BODIAM CASTLE
Llegamos bastante tarde a este monumento histórico, con las taquillas cerradas. A pesar de este inconveniente vimos pasar a varias personas por los caminos que conducen hasta las inmediaciones del castillo. Cumpliendo con el precepto de que «donde fueres haz lo que vieres», decidimos seguir aquellos caminos para llegar hasta el mismo foso del castillo. Y menos mal que así lo hicimos porque se trata de un espectacular castillo protegido y rodeado por un precioso foso lleno de agua. El castillo fue construido en el año 1384.









El entorno de Bodiam Castle, así como el trayecto hasta Rye, en pleno East Sussex es muy frondoso y vegetado. También predominan construcciones en ladrillo rojo intenso, encontrando bastantes antiguos graneros con forma cónica, que no habíamos visto hasta el momento en ningún otro lugar.




Casi anocheciendo llegamos hasta la población de Rye que vimos solo de pasada. Decidimos dejar la visita a este encantador pueblo pesquero para la mañana del día siguiente.
Nos desplazamos unos kilómetros hasta el B&B que teníamos reservado. Dejamos las cosas, nos aseamos un poco y siguiendo el consejo de nuestra anfitriona fuimos a cenar a un restaurante de Rye, The Globe Inn Marsh, un muy tradicional restaurante en el que combinan una buena oferta de productos del mar y de la huerta, dicen de productores locales.
Lo cierto es que nos gustó bastante, tanto por la calidad de la comida como por la curiosa decoración del local. Recomendable. Cenamos un queso de cabra con cebolla roja caramelizada con ensalada de pimientos y una especie de pizza (flatbread) con cordero marinado en diferentes especies, patatas y tomates dulces. Una cerveza local más agua con gas nos costó 29 libras.






Con el estómago lleno poníamos fin a un día extraordinario en el que castillos y ciudades históricas fueron las protagonistas.
El día siguiente era grande, el de la llegada a Londres, previo paso por algunos pueblos, castillos y ciudades. Con muy buen ánimo nos fuimos a descansar a The Old Well House.