Rutas

Día 2. Ruta de 4 días por el Sur de Inglaterra y 4 días en Londres.


Ruta en coche desde desde los Costwolds a Salisbury.

Bibury, Cirencester, Painswick, Castle Combe, Bath y Stonehenge.


Con un pequeño error de cálculo nos levantamos una hora antes de lo que preveíamos con tiempo suficiente para desayunar sobre las 8:30 de la mañana. Cuando ya estábamos duchados nos dimos cuenta de que eran las siete y media, por lo que no tuvimos más remedio que volver a la cama y esperar hasta la hora en la que habíamos quedado en bajar a desayunar. Conversamos un largo rato con Susie y sobre las 9:30 abandonamos el B&B con destino al cercano pueblo de Bibury


186 km

Coln St Aldwyns

Bibury (3,9 km)

Winson (4,1 km)

Cirencester (12,9 km)

Painswick  (26 km)

Castle Combe (46 km)

Bath  (21 km)

Salisbury (16 km)

BIBURY

Bibury, situado en las riberas del río Coln, es uno de los pueblos más pintorescos y visitados de los Cotswolds. En las afueras, al lado del puente moderno hay un aparcamiento, en el que dejamos el coche y desde donde debimos dar un pequeño paseo para llegar hasta los principales puntos de interés de este bucólico pueblo.

Nada más empezar el camino empezamos a ver y disfrutar, en ambos lados de la carretera, de hermosas casas de piedra que parecen sacadas de un cuento, hiedra en sus fachadas, puentes de piedra, etc.

Caminando en dirección al centro de la población, en la margen derecha, aparece uno de los  lugares más visitados y fotografiados de los Cotswolds, Arlington Row , a la que se llega tras cruzar un pequeño puente. Formada por una hilera de pequeñas cabañas construidas en 1380 como tiendas y almacenes de lanas, pertenecientes a un monasterio, pero que desde 1780 se convirtieron en el hogar y taller de artesanos tejedores.

Un poco más adelante se encuentra el pequeño núcleo urbano de Bibury con la Iglesia de Sarta María como edificio más destacado. De nuevo en el atrio de la iglesia un magnífico cementerio con antiguas tumbas y lápidas de piedra, cinceladas por el tiempo y la naturaleza.

De vuelta al pequeño aparcamiento donde habíamos estacionado nuestro BMW de alquiler, nos topamos con unos taxis típicos ingleses pero creo que solo en cuanto a su forma porque eran bastante más alegres que los negros tradicionales.

Nuestro siguiente destino era la ciudad de Cirencester a la que fuimos por el recorrido que nos aconsejó Susie, pasando por algunos pueblos como Winson,  Coln Rogers, Coln St Dennis y  Fossebridge. En este camino disfrutamos de los idílicos paisajes de los Cotswolds y sus pueblos. 

CIRENCESTER

Ciudad de 19.000 habitantes, es considerada la Capital de los Cotswolds. Con amplia historia que se remonta al esplendor que tuvo en la época romana en la que llego a ser después de Londres, la segunda ciudad más poblada de la isla.

Cayó en el olvido cuando los romanos se marcharon de aquellas tierras y un nuevo auge en la edad media con el esplendor del negocio de la lana, convirtiéndose en una fuente importante de prosperidad.

En este periodo histórico se construyeron  gran parte de sus edificios como por ejemplo la Iglesia de San Juan Bautista. En el entorno de esta iglesia, gira el pequeño casco histórico de la ciudad, repleta de comercios y pequeños mercados.

Tiene un importante museo Romano, Corinium Museum, y algunos parques muy bien cuidados como el enorme Cirencester Park diseñado en el siglo XVIII con la ayuda del poeta Alexander Pope. 

Hay una destacada mansión en su recinto escondida por un enorme seto. No vistamos el parque, nos quedamos a las puertas, pero nos quedaba mucho por hacer en el día y no podíamos entretenernos más de lo necesario si queríamos llegar a Stonehenge. 

También cerca de este parque, a unos kilómetros de Cirencester está el edificio de la Royal College of Agriculture primera universidad agrícola del mundo allá por 1845. 

Desde Cirencester teníamos la intención de llegar hasta la ciudad de Gloucester pero está opción podía llevarnos a llegar demasiado tarde para ver uno de los objetivos importantes del viaje,  Stonehenge.

Gloucester es una ciudad relativamente más grande que el resto de lugares que íbamos a visitar en el día, y pensamos que nos podría entretener más tiempo del que en realidad disponíamos. Con mucho pesar, como suele ser habitual, decidimos olvidarnos de visitar esta ciudad de 110.000 habitantes.

PAINSWICK

Painswick se conoce como la Reina de los Cotswolds, debido a sus bellos edificios de piedra caliza. Estos son un reflejo de la antigua prosperidad de la ciudad durante 300 años de actividad en la industria de la tela y lana.

Painswick es una ciudad que contiene muchas casas notables construidas en el siglo XVII, y tiene un montón de pequeñas calles  y pintorescas tiendas. 

La iglesia de Santa María es su edificio más representativo y en especial su elegante cementerio que tiene plantados 99 Tejos muy cuidados y recortados en sus formas, que fueron plantados alrededor de 1792. La tradición dice que debe tener siempre 99, ni uno más ni uno menos. Se dice que si se planta el número 100 este siempre muere por obra del Diablo. En algunas de las lápidas del cementerio algunos no tenían inconveniente en hacer el pic – nic de turno. Quizás fueran los encargados de vigilar que no se plante el tejo nº 100.

No quisimos, ni pudimos llegar como siempre por falta de tiempo a dicen unos muy bonitos jardines, Painswick Rococo Garden con orígenes en el año 1790 

CASTLE COMBE

Castle Combe es un pequeño pueblo de Wiltshire, situado en el extremo más meridional de los Cotswolds , reconocido por su atractivo y edificios medievales. Algunas opiniones dicen que es el pueblo más bonito de Inglaterra.

Lo cierto es que es un pueblo encantador y a nosotros maravilló porque parece que el tiempo no ha pasado, que el pueblo está estancado en otra época. Ha sido escenario de muchas películas, como Dr. Doolittle, Robin de Sherwood , War Horse o el Hombre Lobo.

El primer parking que se indica para poder dejar el coche, es bastante engañoso porque se encuentra muuuuuyyy alejado del pueblo, y aunque el paseo es agradable no pudimos ver en ningún lugar información alguna sobre la distancia hasta llegar al pueblo. A nosotros se nos hizo un poco largo y supongo que será conveniente utilizarlo en días de mucha afluencia de turistas, pero cuando nosotros estuvimos había más bien pocos turistas y posiblemente podíamos haber aparcado algo más cerca.

Una vez en el pueblo las casas antiguas de piedra, típicas de los Cotswolds construidas con gruesos muros y esos techos característicos de baldosas de piedra, la Iglesia, los edificios con cientos de años de antigüedad te transportan a otra época,  a esos pueblos que uno se imagina  cuando lee cuentos , leyendas  o novelas históricas.

El pueblo es sumamente pequeño y se recorre en pocos minutos si solo tuviéramos en consideración las distancias que hay que recorrer, pero la realidad es que la tranquilidad y embrujo del pueblo te entretienen de forma suficiente como para pasar un largo rato muy agradable paseando sin prisa por las calles de Castle Combe.

La Iglesia de St Andrew del año 1291, aunque su torre se construyó posteriormente. El jardín cementerio de la Iglesia es también sumamente hermoso.

En el centro del pueblo, que es también la confluencia de las pocas calles del pueblo, se encuentra el Market Cross del siglo XIV, siglo en el que concedió al pueblo el privilegio de celebrar un mercado semanal.

Por encima de Market Cross una calle privada, West Strett de la que pudimos obtener alguna foto sin poder traspasar el límite marcado.

La calle que es obligatorio descender y pasear,  es Water Street que lleva hasta otro de los puntos más pintorescos de este pequeño pueblo, su puente que originalmente fue de madera. El aspecto actual es del siglo XVIII. Water Strett es una preciosa calle de viejas y tradicionales construcciones.

Cruzando el pequeño puente se goza de una de las vistas más fotografiadas del pueblo y quizás de los Cotswolds. 

BATH

Ciudad de 84.000 habitantes, en la que hace más de 2.000 años, los romanos transformaron un trozo de marisma pantanoso en Inglaterra en un santuario de descanso y relajación, y la llamaron Aquae Sulis.

Posteriormente tuvo mucha importancia en la edad media debido a la actividad lanera, para finalmente en el siglo XVIII se transformó en una elegante ciudad con numerosos edificios neoclásicos de estilo palladiano, conjuntamente con otras edificaciones de estilo georgiano

La ciudad de Bath es hoy en día reconocida como Patrimonio de la Humanidad, conocida por sus baños romanos cuyas aguas termales aún fluyen bajo su suelo. Designada por la UNESCO como Patrimonio de la Humanidad, esta ciudad tiene varios lugares de interés arquitectónico, tales como los baños romanos, una espléndida Abadía, el Royal Crescent, Puente Pulteney , The Circus…..

El recorrido que más menos realizamos se observa en el siguiente google. maps

Dejamos el coche en un aparcamiento cercano al Bath Cricket Club Ground, club y campo del equipo local de tan tradicional deporte británico. Tuvimos la suerte de ver como jugaban un partido.

Cruzamos por el la terraza de North Parade desde donde pudimos ver por primera vez el Pulteney Bridge sobre el río Avon, así como Parade Gardens, excelente lugar de esparcimiento y relax de los habitantes de Bath.

Pasamos cerca de la Iglesia de San Miguel.

Antes de llegar a las proximidades de la Abadía de San Pedro, iglesia anglicana y anteriormente un monasterio benedictino. Fue fundada en el siglo VII y reconstruida en los siglos XII Y XVI. El ambiente es esta zona era muy animado con multitud de gente disfrutando en las calles.

Muy cerca de la Abadía se encuentran las famosas Termas Romanas, actualmente en funcionamiento y que vienen utilizando desde la época de los romanos los únicos manantiales de agua caliente del Reino Unido. Vimos solo los exteriores.

Subimos por bonitas calles hasta The Circus, ejemplo de la arquitectura georgiana, es una gran plaza en forma de círculo dividido en tres segmentos de grandes casas y con tres entradas a la plaza. Se empezó a construir en 1754 y se culminó en 1768. 

Muy cerca el Royal Crescent constituye un conjunto de casas pareadas que forman todas en conjunto una fachada con una curva elíptica. Al igual que The Circus esta construcción se realizó en el siglo XVIII como respuesta al auge del turismo termal de la ciudad, buscando el desarrollo de la ciudad con edificios de escala palaciega y estilo neoclásico.

Bajamos por calles de palaciegos edificios hasta el Pulteney Bridge construido en 1773. Las vistas del puente y la ciudad, desde las riveras del Río Avon hacen merecido el acercarse hasta este punto de la ciudad. Nos quedamos sin batería en la cámara y tuvimos que hacer las últimas fotos con el teléfono móvil. La calidad de las fotos empeora, pero creo que debo deja igualmente el testimonio gráfico de este bello rincón.

Finalizamos nuestro paseo por Bath, ciudad que nos gustó mucho, tanto por la especial y diferente arquitectura arquitectura de sus calles, casas y edificios, como por el animado ambiente de sus calles. Es una ciudad a la que habría que volver con calma para sacarle jugo a su oferta termal.

STONEHENGE


Teníamos una gran ilusión por llegar a este famoso círculo de piedra Patrimonio de la Humanidad, que tiene más de 5.000 años de antigüedad. Se discute aún cual era la función de este misterioso monumento prehistórico, de cómo llegó a construirse, porque las piedras tuvieron que llevarse desde 380 kilómetros y algunas de ellas pesan más de 50 toneladas.

La cuestión es que estas enormes pedrolos han permanecido en toda está barbaridad de tiempo transcurrido, para goce, especialmente de los gestores del monumento, porque hay que pagar una entrada de 14,80 libras para poder ver de cerca el mismo. Y aquello está petado de gente, de turistas. Nosotros llegamos casi a la hora del cierre y aún a esas horas había mucha gente visitando.

Un pelín pasado de precio para lo que se ofrece….. porque lo que es el monumento en sí a nosotros nos decepcionó un poco. El análisis de para qué, cómo se hizo, demás preguntas y misterios que rodean a Stonehenge consiguen mantener el embrujo del lugar, pero el círculo en si mismo decepciona un poquito.

Se pagan 15 libras en un centro de recepción  que a la vez es centro de interpretación, sala de exposición de los círculos de piedras de la zona, porque Stonehenge forma parte de un complejo mucho más amplio.

Un servicio de bus te lleva durante 6 – 7 minutos hasta las inmediaciones del monumento que se pude ver desde relativamente cerca.

A pesar de esta mínima decepción no dejamos de tirar muchísimas fotos desde todas y cada una de las perspectivas que ofrece la visita circular a las piedras, algunas zonas más alejadas y otras relativamente cercanas.

Era el mes de agosto pero la temperatura era relativamente fría. Con una miaja de frescor corporal dimos concluida nuestra visita a Stonehenge volviendo en bus hasta el centro de recepción, en el que la información es bastante buena sobre el monumento y su entorno, y donde descubrimos que Stonehenge forma parte de un complejo mucho más grande que incluía más círculos de piedra y avenidas ceremoniales, así como el asentamiento de más de 1.000 chozas prehistóricas.

Muy cerca al norte de Stonehenge, en Avebury hay otro antiguo círculo de piedras, menos famoso. Teníamos la intención de llegar hasta allí, antes de haber pasado por Stonehenge pero se nos habría hecho demasiado tarde y habríamos puesto en riesgo llegar a tiempo al círculo de piedras más famoso. 

En todo caso contaros que Stonehenge puede divisarse desde una carretera nacional de intenso tráfico, la A303. Hasta hace no mucho, antes de la inauguración del centro de recepción de visitantes, el trayecto que ahora se hace en Bus, era una carretera de tránsito normal la carretera local A334.

Estás dos carreteras permitían el paso de un intenso tráfico casi rozando el conjunto. La antigua se A334 se ha desmantelado, quedando ya solo circulación por la nacional tal y como se  puede ver en las siguientes fotos.

Hay un proyecto de una autopista subterránea que deje a Stonehenge en contacto solo con la naturaleza que le rodeo durante miles de años, eso si con la visita de millones turistas que pasaran por caja.

Cansados, una vez finalizada la visita a Stonehenge, pusimos rumbo a Salisbury para cenar directamente en el restaurante de Qudos. Dejamos para la mañana siguiente el recorrido por la ciudad medieval de Salisbury.


 

 

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