Recorrido en Bariloche y vuelta a Mendoza. Fin de Viaje.
Cerro Campanario, Paseo en San Carlos de Bariloche.
El desayuno en el hotel Península Petit fue estupendo , situados como quien dice en primera línea de lago. Todos los clientes del hotel que estábamos desayunando lo hicimos orientados a las vistas y nadie de espaldas a la mismas. Nosotros además tuvimos la suerte, cuando llegamos a la zona de desayunos, de poder ocupar una de las primeras mesas pegadas al gran ventanal.


Disponíamos de tiempo hasta las 15:30, hora en la que partía nuestro autobús con destino a Mendoza. En ese tiempo podíamos aprovechar para recorrer la ciudad de San Carlos de Bariloche, hacer algunas compras, llegar hasta el aeropuerto y proceder a la devolución del coche para lo que se desplazó un empleado de la compañía desde Ushuaia teniendo que hacer el camino de regreso con el coche hasta origen en Ushuaia.
De vuelta a la ciudad desde el hotel teníamos a mano el telesilla a Cerro Campanario. Sería un buen broche final. Hay otras fantásticas vistas desde otros cerros como es el caso del Cerro Catedral en el que desde 2.000 metros hay unas vistas y escenas impresionantes. No disponíamos tiempo suficiente para hacer los dos y optamos por el que teníamos a mano, Cerro Campanario que a una altura de 1.000 metros también refleja la inmensidad de Bariloche.








Si las fotos no fueran suficientes el siguiente vídeo ayuda a corroborar esta mi opinión, al respecto de Bariloche.
De allí a San Carlos de Bariloche con la intención de recorrer el centro cívico, la Catedral de nuestra Señora de Nahuel Huapi y por supuesto las numerosas zonas comerciales en las que hacer las últimas compras.
La zona denominada centro cívico en la que se encuentra una amplia plaza con el ayuntamiento y otras instituciones locales, tiene unas características arquitectónicas propias de pueblos y ciudades de zonas montañosas de Europa con una bonita combinación de piedra y madera






A media mañana nos desplazamos hasta el aeropuerto internacional de Bariloche para entregar el coche. Por el incidente de las lluvias y el rodeo que tuvimos que dar en Tres Lagos, superamos en 329 km el límite incluido en la tarifa de 4.000 km.
Explicamos por teléfono a Federico de la empresa Localiza que por un fallo en un fusible no pudimos utilizar el GPS que contratamos y de nuevo con un excelente trato tanto por parte de Localiza como de sus empleados, en especial como digo Federico y llegamos al acuerdo de que no cobrarían el GPS pagando dolo 153 pesos por el exceso.
Lo cierto es que la experiencia con esta empresa fue sumamente satisfactoria. Muchas gracias. En taxi volvimos a Bariloche. Algunas tiendas nos esperaban, en especial las famosas chocolateras…… sus exposiciones llaman la atención de hasta el menos aficionado al chocolate.



Comimos en una terraza del centro, Fondue La Marmita. No teníamos mucho tiempo así que comimos ligero ,un lomito y ensalada con una de nuevo buena cerveza.


Y el tiempo se nos escapaba, taxi a la estación de autobuses. A cualquier españolito de a pie, incluido yo mismo , le parece una soberana locura hacer un desplazamiento en Bus de más de 1.200 kilómetros.
Y posiblemente parezca una barbaridad pero he de comentaros que es menos dramático de lo que aparenta a simple vista.
Los autobuses de larga distancia argentinos son de una excelente calidad. Donde en España un autobús común dispone de 52 plazas, estos argentinos suelen ser de 26 distribuidos en dos plantas, 6 plazas – cama en la baja y 20 cómodas butacas en la superior. Nosotros viajamos en una de las plazas cama.
Y aunque el bus sale a las 15:30 y no llega hasta el día siguiente a Mendoza a eso de las 8 de la mañana no se hace pesado. Unas paradas por ejemplo en Neuquén, durante el viaje te ponen alguna película, te dan de merendar, de cenar como en la mejor de las líneas aéreas. Incluso una copita de champagne nos ofrecieron después de la cena. Una nueva película y a una hora prudente a dormir con lo que se viaja toda la noche absolutamente descansado.
Con nosotros viajaba un matrimonio australiano que estaban absolutamente sorprendidos de la calidad y espacio disponible en estos autobuses.
Les comentaba que en España, quizá debido a unas menores distancias a recorrer, los autobuses no disponían de las comodidades de los argentinos. Pero ellos nos dijeron que Australia siendo un país también muy extenso, no contaban con una flota de autobuses semejante.




A la hora prevista, ocho de la mañana llegábamos a Mendoza y con ello culminábamos, una de las mejores experiencias viajeras que yo pueda haber vivido en carnes propias.


He vuelto a emocionarme en el proceso de elaboración de la página, viendo fotos , videos, etc y aunque casi siempre me pasa en esta ocasión ha ido un poco más allá. Argentina, Patagonía y la pequeña parte de Chile que visitamos se han convertido….. de momento en el mejor de mis viajes ruteros. Todo un lujo para los sentidos.
Especialmente para el sentido de la vista….el viaje en el que hasta la fecha mayor número «orgasmos visuales» he conseguido sumar.
Los siete días siguientes en Mendoza fueron también excelentes en el plano familiar, amigos y con una sucesión ininterrumpida durante estos días de actos gastronómicos en los que no se puede parar de comer ni estando aquejado por un proceso gástrico de consideración como fue mi caso.
Era la semana de la famosa fiesta de la vendimia y pudimos disfrutar de unos maravillosos días que nos otorgaron la familia y amigos de María José.
Gracias infinitas a todos esos Mendocinos y quiero que está página del blog sea un modesto homenaje para todos ellos.
FIN












