Rutas

Día 11. Ruta de 12 días en coche Patagonia, Argentina y Chile.


Ruta desde desde Trevelin a Bariloche.

Parque Nacional de los Alerces, Lago y Villa Futalaufquen, El Bolsón y Circuito Bariloche ( Lago Nahuel Huapi, Hotel Llao Llao, Capilla de San Eduardo y Colonia Suiza).



Desde Trevelin se puede ir directamente por rutas asfaltadas hasta Bariloche, pero nosotros preferimos hacer una parte del camino adentrándonos en el Parque Nacional de los Alerces.

Este corto trayecto hasta el Parque ya deja en la retina paisajes inolvidables.

302 km

Lago Futalaufquen  33 km

El Bolson 144 km

Bariloche 121 km

El parque se encuentra muy cerca de Trevelin y ofrece multitud de posibilidades de senderismo y otras actividades.

Es un exuberante parque con variada vegetación  y fauna. Llamado Parque de los Alerces por el predominio de este milenario árbol que crece unos 8 mm al año, llegando algunos de estos ejemplares a los 3 metros de diámetro. 

Entramos en el parque, y nos dirigimos al Lago Futalaufquen y la pequeña villa que tiene el mismo nombre en la vimos unas muy bonitas Araucarias.

Las vistas del lago son espectaculares.

Y desde allí comenzamos la ruta de ripio por el interior del parque con lagos , ríos y vegetación exuberante con Alerces , Arrayanes etc, etc

Abandonamos el parque y ya en pistas asfaltadas los valles son más abiertos, pero el encanto de la carretera y montañas se sigue manteniendo muy presente.

Paramos en El Bolson a comer. Esta población  y su comarca  tienen como principales actividades la agricultura, la forestal y el turismo. 

Con más de 20.000 habitantes, es la puerta de acceso a la comarca. Como su nombre sugiere, este valle es una verdadera depresión en medio de los Andes lo cuál le otorga características de microclima.

Comimos en la terraza de una cervecería local, Cervecería El Bolsón, un lomito de cordero con vegetales a la parrilla que para los no entendidos es un sandwich o bocadillo y en este caso era enorme. 

Pudimos comer los dos con el mismo, eso si acompañado de dos buenas cervezas artesanales locales.

El camarero que nos atendió era un chaval español, de Barcelona que había ido a trabajar a Bariloche unos años antes, pero que con el paso del tiempo se trasladó a este lugar, también especial pero mucho más tranquilo que San Carlos de Bariloche.

121 kilómetros nos separaban del destino final del día y por ende de este viaje, Bariloche. La ruta 40 en estos 121 kilómetros sigue siendo para no variar, muy bella y todo un espectáculo.

BARILOCHE 

Fin de viaje en coche, aunque aún nos quedaba un largo desplazamiento en Bus hasta la ciudad de Mendoza.

En mi primer viaje a Argentina allá por año 2001 me enamoré profundamente de este lugar y quizás solo por este motivo debía ser el broche de oro al viaje soñado. San Carlos de Bariloche es una ciudad de 110.000 habitantes y considerado el tercer destino turístico de Argentina. 

Se encuentra en la provincia argentina de Rio Negro y se extiende fundamentalmente al borde del Lago Nahuel Huapi. Nuestro hotel se encuentra aproximadamente a 21 kilómetros del centro de la ciudad y el camino esta poblado de cabañas de madera, viviendas magníficas, hoteles, etc..

En Bariloche las opciones de turismo son muy variadas pero nosotros debíamos adaptarlas a nuestra disponibilidad y teniendo en cuenta que ya conocíamos la zona. 

Llegamos al hotel sobre las siete de la tarde y decidimos hacer lo que se llama el Circuito Chico. 

Las vistas desde el hotel son especiales e invitan a recorrer la zona sin dilación.

Hicimos el recorrido con vistas al Nahuel Huapi, Hotel Llao LLao, Capilla de San Eduardo y algunos de los sitios panorámicos mas impresionantes que se puedan imaginar, lugares donde el dedo que aprieta sin parar y de forma cuasi enfermiza el disparador de la cámara fotográfica. Es un lugar mágico.

En el recorrido del circuito chico y en una desviación se encuentra una Colonia Suiza, con capilla, casas y restaurantes todos construidos en madera. 

Decidimos cenar en una preciosa cabaña, La Casita de los Recuerdos, de planta circular y como no iba a ser de otra manera, una Fondue. Resultó regular la calidad de la misma pero compensamos con lo bonito y especial del lugar.




 

 

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