Rutas

Día 10. Ruta de 12 días en coche Patagonia, Argentina y Chile.


Ruta desde Puyuhuapi ( Chile ) hasta Trevelin (Argentina).

Río Palena ,Pueblo ,Río Futalefú y Paso Futalefú.



Google maps no reconoce el camino de ripio que hay desde Futalefú hasta Trevelin , en el que además hay un paso de inmigración. En primera instancia este hecho me despistaba un poco pero en la web leía que había una ruta transitable. Para evitar problemas llamé antes del viaje y desde España a la municipalidad de Trevelin, lugar en el que confirmaron la existencia de este paso y de su buen estado , considerando que se trata una ruta no asfaltada, de ripio.

Otro de los sistemas de cálculo de rutas fue RUTA 0 , página argentina que también me resultó sumamente útil en las labores previas de planificación. Fueron 220 kilómetros todos de ripio, salvo los kilómetros finales ya en Argentina y cerca de Trevelín. 

Además nos resultó bastante duro porque encontramos muchos de los kilómetros de ripio en no muy buen estado y el coche vibraba continuamente. En este punto nos dimos cuenta y valoramos lo importante que es no hacer este recorrido con coche propio.

Creo que resulta incluso barato el aparente abultado coste del alquiler de vehículo. Son terrenos duros para cualquier vehículo. Además en alguno de estos tramos nos topamos con los dos únicos incidentes de tráfico que tuvimos durante el viaje. En estos tramos está aconsejado no conducir a más de 50-60 km / hora pero tuvimos dos encontronazos con locos de la carretera que en grandes todo terrenos iban seguramente a 120-130 por hora en curva y haciendo derrapar sus vehículos.

En la salida de dos curvas nos llegamos a asustar porque se nos venían encima. Especialmente impactante fue el segundo porque llegué a ser consciente de que nos iba a arrollar y empujar a un lindo precipicio con final en bello lago que estaba dispuesto a recibirnos. Al final el todo terreno nos pasó muy cerca pero no llegamos ni a rozarnos…… eso sí el grandísimo h.d.p que conducía aquel coche tuvo que escuchar mis insultos sobre él mismo, a su familia, amigos, etc….. 

220 km

Villa Cerro Castillo 180 km

Coyhaique 95 km

Villa Mañiguales 145 km

Villa Amengual  58 km

Puyuhuapi  87 km

Las cabañas del Hostal Augusto Grosse están equipadas con cocina y no tiene incluido desayuno en el coste, que recuerdo tuvimos que pagar en efectivo y en pesos chilenos.

En uno de los supermercados del pueblo compramos viandas para el desayuno y algunas adicionales para el camino hasta Trevelin, que iniciamos recorriendo el maravilloso Parque Queulat ofreciéndonos de nuevo  un espectáculo natural de gran magnitud.

Pronto nos encontramos con uno de los ríos se encontraban en el recorrido, esto es el Río Palena, que con sus aguas turquesas genera una belleza casi indescriptible.

El siguiente río que marca el territorio es el Río Futalefú al que acuden muchos aficionadas al rafting y otras actividades acuático fluviales. Debe ser una maravilla practicar estas actividades deportivas en entornos de semejante belleza.

El río Futaleufú es mundialmente conocido por sus rápidos, que actualmente lo clasifican entre los 3 mejores del mundo para practicar deportes aventura como el rafting. Su color azul turquesa y la transparencia de sus aguas, dicen también son un plus que lo diferencia de muchos otros rápidos chilenos.

En la zona hicimos varias paradas para disfrutar de los paisajes que ofrece el entorno. También intentamos localizar a un amigo de María José que trabaja en la zona en una empresa de rafting y demás actividades. Hablamos con varias personas que le conocían pero no conseguimos encontrarnos con él. 

Así que hicimos nuestro último tramo de ruta por el ripio chileno , antes de llegar a la población de Futalefú, aún en Chile, donde hicimos de nuevo una parada para tomar unas cervecitas frescas. Después de un día tragando durante muchos kilómetros polvo y más polvo , resultó absolutamente necesaria y gratificante aquella rica cerveza.

Hicimos por última vez en este viaje ,el trámite de inmigración en el paso de Futalefú y nada más entrar en territorio argentino volvimos a recoger a una parejita de novios franceses que iban camino de Trevelin. Estaban recorriendo desde el sur argentino la cordillera andina para culminar su impresionante viaje en Bolivia.

Una vez les dejamos en Trevelin nos fuimos hasta la Estancia, establecimiento hotelero con cabañas y hostería.

Nosotros dispusimos de una enorme cabaña de madera de dos plantas. Descansamos un rato, nos prestaron una manguera para quitar el barro al FORD ECOSPORT y nos facilitaron información de los los mejores sitios para probar el famoso Té Galés.

TREVELIN

Su denominación es de origen galés (en galés significa: pueblo del molino) y fue el núcleo de la colonia argentina de origen galés Valle 16 de Octubre (Bro Hydref en idioma galés) fundada oficialmente el 25 de noviembre de 1885, antes de su denominación actual el valle fue llamado por los colonos galeses: «Cwm Hyfryd» o Valle Hermoso.

Alrededor de 1918 un tal John Daniel Evans inauguró el primer molino -el molino «Andes y Cía SEporAcc»- para moler trigo, molino del cual deriva el nombre de la ciudad. Se trataba de uno de los molinos más grandes de todo el oeste cordillerano. 

El principal atractivo de Trevelin son sus casas de té a las que acuden miles de visitantes cada año, solamente para meterse por un día en las costumbres galesas y degustar el té,  la clásica torta negra, panes y scons, y otros dulces.

Por supuesto que no se puede olvidar su enclave natural con exuberantes  bosques de cipreses y lengas, el río Futaleufú, los lagos del Parque Nacional los Alerces, como así también de la colonia aborigen de Lago Rosario situada junto al lago del mismo nombre. Desde Trevelin, se puede partir hacia otros puntos turísticos de la región: el Parque Nacional Los Alerces, las Cascadas Nant y Fall, lagos Futalaufquen, Verde y Menéndez, y el río y represa Futaleufú.

Nosotros elegimos la Casa de Te Nain Maggie, (abuela Margarita) que era una de las primeras colonas galesas que se afincaron en la zona allá por finales del siglo XIX. Una nieta suya empezó a elaborar y comercializar en los años 70  los postres con las recetas de su abuela culminado el negocio en la actual Casa de Te. 

Allí nos tomamos el famoso te galés , un absoluta ingesta de calorías que nos dejó merendados , cenados y casi casi desayunados para el día siguiente. En todo caso nos pareció algo excesivo los 28 euros que nos cobraron.

Muy cansados terminamos de merendar y nos fuimos agotados a la cabaña.




 

 

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