Ruta desde Río Grande hasta El Calafate.
Paso de San Sebastián, Cerro Sobrero, Bahía Azul, Punta Delgada y El Calafate.
Este día implicaba uno de los de más largo desplazamiento en kilómetros, nuestro primer encuentro con el ripio y además debíamos cruzar en ferry (media hora ocupa) el estrecho de Magallanes sin saber muy bien la hora a la que llegaríamos.
Para más complicación pasamos cuatro puestos fronterizos, dos en Argentina y dos en Chile con los consiguientes controles aduaneros, de documentación , documentación del vehículo, equipajes etc. Son 658 km de ruta pero no podíamos calcular con exactitud el tiempo que tardaríamos en llegar hasta El Calafate.
Tampoco nos preocupamos excesivamente porque no había ninguna prisa, teníamos todo el día para llegar a destino y solo nos quedaba prepararnos para disfrutar de la experiencia. No teníamos puntos indicados en la ruta con atractivo turístico como pueblos o ciudades, pero en la guía que preparé y en el mapa de google maps fije algo de información de puntos intermedios para orientarnos correctamente y por si llegásemos a necesitar asistencia, gasolineras, etc.
En la mayor parte del territorio no hay cobertura de telefonía móvil. Hay que recordar que una de las máximas al recorrer en coche tan vasto territorio es la de llenar el depósito de gasolina hasta los topes siempre que se disponga de oportunidad. En algunos trayectos las distancias entre gasolineras son enormes y puede ocurrir que lleguemos a alguna y se encuentre cerrada.
De esta manera , llenamos el depósito (aunque no habíamos consumido ni la mitad del mismo) en Río Grande y volvimos a hacer lo mismo en Río Gallegos. Presento dos mapas porque es imposible uno solo. Google maps si hay que tirarse al agua , no completa los recorridos.
De Río Grande hasta Bahía Azul
238 km
Fijé algunos puntos intermedios como referencia geográfica y de servicios tales como:
RÍO GRANDE
Al salir de Río Grande hay un monumento a los caídos en la Guerra de las Malvinas con algunos aviones homenaje, orientados hacia este archipiélago de islas que se encuentran a unos 705 km de esta ciudad.


Nos pusimos en marcha a eso de las 8:15 de la mañana. El asfalto en territorio argentino y hasta acercarse a los pasos fronterizos con Chile se encuentra en muy buen estado.

PASO DE SAN SEBASTIÁN – ARGENTINA
En este paso se completan los tramites de salida de la Provincia de Tierra del Fuego y Antártida. Evidentemente una vez hechos los trámites en territorio argentino hay que hacer lo propio con los servicios aduaneros chilenos. Una vez hicimos los trámites nos encontramos con los primeros y largos tramos de Ripio.
Parece que hay un serio conflicto entre Argentina y Chile, ya que siendo argentinos la mayor parte de los turistas que cruzan a Tierra del Fuego no hay un gran interés por parte del gobierno chileno en mantener cuidada y asfaltada esta ruta. Y no solamente transitan coches, si no que hay un continuo paso de camiones y vehículos pesados.



Entramos en Chile y en su tramo de ruta vimos por primera vez algunas pequeñas manadas de Guanacos que es un mamífero típico en territorio patagónico.



CERRO SOMBRERO – CHILE
Simple referencia geográfica y de posibles servicios, sin un mayor interés turístico
BAHÍA AZUL – CHILE . EMBARCADERO FERRY
El transbordador que cruza el estrecho es una nave para pasajeros y vehículos que demora de 20 a 30 minutos en el cruce. No se requiere reserva previa, aunque en ocasiones se forma una larga cola de vehículos -mayormente argentinos- en ambas márgenes.
Esto suele ocurrir solamente en época de verano y a nosotros nos toco esperar aproximadamente una hora desde que llegamos. La espera normal promedio es de unos 50 minutos. El costo del viaje se paga a bordo, una vez que se zarpó y puede abonarse en pesos chilenos, dólares o moneda argentina.
El tramo de ruta de ripio que recorrimos hasta llegar cerca de Bahía Azul , lugar donde ya encontramos una buena carretera asfaltada, fue bastante intenso y lento. Cada vez que cruzábamos con un camión debíamos aminorar la ya de por si lenta marcha, para evitar que las piedras sueltas pudieran romper la luna de nuestro coche.
Se aconseja no superar, al circular por estos terrenos de ripio donde el coche puede deslizarse como en la nieve , los cincuenta kilómetros por hora. Así que a este ritmo de viaje y saliendo a las 8:15 de la mañana de Río Grande, estábamos a eso de las 12:45 en Bahía Azul, es decir 4:30 minutos para 238 km.
Mucho tiempo , pero la experiencia nos resultó sumamente atractiva. Culminar con el cruce del famosísimo Estrecho de Magallanes es algo mágico aunque solo sea por lo histórico del lugar y por ser el paso natural de mayor importancia entre los océanos Pacífico y Atlántico.
A pesar de no destacar paisajísticamente, agreste , aislado y ventoso, como visitante sientes que te encuentras en un lugar en el que la historia , la historia de la navegación ha dejado sus huellas de forma muy marcada.


Bahía Azul-Punta Delgada(Chile) a El Calafate(Argentina)
422 km
Nos faltaban todavía muchos kilómetros y de nuevo volver a hacer paso fronterizo doble entre Chile y Argentina, aunque ya una vez en territorio argentino encontramos carreteras en perfecto estado, poco tráfico y con amplias rectas.
Después de desembarcar en Punta Delgada hay como unos 50 km hasta el paso fronterizo, Paso de Integración Austral Monte Aymond.
En estos tramos las carreteras en la parte Argentina son de buena calidad , pero hay que circular con precaución porque las ráfagas de viento suelen ser muy importantes y pueden sacar a un vehículo de la carretera.
Así nos encontramos señales de tráfico inusuales en otros lugares del mundo.


En Río Gallegos, a unos 65 km del paso fronterizo hicimos una parada para volver a repostar y compramos unos sandwichitos de miga tan típicos en Argentina en la misma gasolinera.
Nos faltaban todavía 300 km para llegar a El Calafate de muy buena carretera y en la que nos topamos con espectaculares paisajes y las primeras señalizaciones de la famosa ruta 40, protagonista de nuestro viaje.



En un momento determinado la carretera gira para dejar entrever al fondo de un paisaje muy árido la cordillera de los andes con sus escarpados y afilados picos. La inmensidad del paisaje es abrumadora y a pesar de los kilómetros acumulados , la emoción y lo embriagador del recorrido hace que no se note nada el cansancio acumulado después de tan intenso día viajero.





Llegamos sobre las siete de la tarde a la población El Calafate, base para todo tipo de excursiones, pero especialmente para la visita al espectacular Parque Nacional de los Glaciares y en concreto para el archiconocido Glaciar Perito Moreno.
Dejamos el coche y equipajes en el Hotel que llevábamos reservado, Myhotel. Una especie de Hostel, económico pero adecuado.
Nos dio tiempo a ir a la empresa que gestiona las excursiones marítimas al Parque Nacional de los Glaciares. Debíamos recoger los tickets previamente reservados por correo electrónico. Hay varias empresas que ofrecen servicios y alternativas, pero después de valorar e informarnos en internet , la más adecuada para nosotros era lo ofrecido por la empresa Solo Patagonia y su excursión TODO GLACIARES.
Hay excursiones a pie por el Perito, otras mas específicas, cortas y concretas de algún glaciar. Pero nosotros solo disponíamos de ese día y después de un minucioso análisis decidimos hacer la completa marítima de todo glaciares con una duración de siete horas.
Permite disfrutar con absoluta intensidad de un maravilloso y cómodo recorrido en barco que se acerca y casi toca estas maravillas de la naturaleza que son los glaciares argentinos.
En un supermercado compramos unas empanadas argentinas de queso y jamón, otra de verdura y una última de pollo que nos comimos vorazmente en el hotel, al que llegamos cansados y hambrientos.
Nos esperaban unas horas de descanso antes de iniciar al día siguiente una de las jornadas marcadas en rojo en nuestra ruta de viaje.