Un día en el Loira.
De Normandía hasta el Loira visitando Chartres, Chateau de Chambord y Blois.
Nuestra siguiente intención era llegar a la región de Limousin, para después de algún día de visita por está zona, llegar a otra fantástica región Francesa de Dordogna y en concreto el Perigord Negro con la medieval Sarlat la Caneda como base de operaciones para los días en los que íbamos a pasar por aquellos maravillosos lugares.
Este día iba resultar una etapa de transición, pero pasábamos por la región del Loira y no podíamos ni debíamos dejar de ver algunos de sus los emblemáticos lugares que más o menos nos encontramos en nuestra ruta hacia el sur.
La ruta por Bretaña y Normandía fue planificada desde España, pero estos siguientes días los organizamos sobre la marcha, tanto con la información previa de las regiones por las que íbamos a transitar (nos remitieron información y folletos los servicios turísticos de cada una de estas regiones) como con la información que fuimos obteniendo en el camino.
1.- S.M Boscherville – Chartres . 144 km
2.- Chartres – Chateau Chambord . 110 km
3.- Chambord – Blois. 18 km
CHARTRES
Pequeña ciudad de solo 40.000 habitantes pero que cuenta entre su más preciados bienes con su Catedral (cómo no) de Notre Dame.
Es una joya construida a partir de 1134 siendo una de las catedrales más grandes de Europa , no sólo por sus dimensiones sino también por su belleza, por sus estatuas y vidrieras y por el misterioso laberinto cósmico, que conjuntamente con las dimensiones, ubicación de la Catedral y sus distintos elementos y otros enigmas otorgan a esta Catedral un halo de misterio sorprendente.




CHATEAU DE CHAMBORD
Una vez nos dimos un pequeñín garbeo por la coqueta ciudad de Chartres pusimos rumbo hacia Chambord y su castillo , el más grande de los que se pueden ver en la región del Loira, además de ser el más representativo de la arquitectura renacentista francesa, construido en el siglo XVI con una mezcla de elementos arquitectónicos medievales y los propios del renacimiento italiano.





En el interior del castillo se exponía la obra del artista, escultor y pintor español Manolo Valdés , con algunas obras bastante curiosas e interesantes.
BLOIS
El último destino del día fue la ciudad de Blois , a la que llegamos bastante cansados por lo que hicimos un breve recorrido. Teníamos bastantes ganas de encontrar un lugar para pasar la noche , antes de emprender la última y maravillosa parte de este viaje, Limousin y el Perigord Negro.
Blois es otra pequeña ciudad a orillas del río Loira en la que destaca su Castillo.



Tuvimos dificultades en la localización de un sitio para pernoctar , y al final encontramos a unos kilómetros de Blois al lado de la carretera un lugar un poco tétrico, pero que al ser la única alternativa se convirtió en la opción. Después de dejar el equipaje nos volvimos hasta Blois para cenar en un estupendo restaurante italiano, La Scala
La dueña era una señora mayor que vivía sola y el lugar transmitía poca confianza, recordando su estilo a la mansión de los Monsters. Contaba con el baño fuera de la habitación y daba algo de «yuyu» dejar la habitación en mitad de la noche para cubrir con alguna de nuestras necesidades primarias. Así pues , esa noche reprimimos esos apretoncillos urinarios hasta lo mínimo imprescindible.